viernes, 14 de enero de 2011

Banderas de nuestros padres

Tal vez lucharon por su patria, pero murieron por sus amigos, por aquellos que estaban allí luchando a su lado.

domingo, 9 de enero de 2011

miércoles, 5 de enero de 2011

Wall-e

Yo no quiero sobrevivir, quiero vivir.

Jumper

Dejad que os cuente mi día hasta ahora:
Café en París, surf en Las Maldivas,
una siestecita en el Kilimanjaro, conseguí el número de una chica polaca en Río, y luego volví para ver acabar la final de la NBA ( en primera fila, claro )
Y todo eso antes de comer.
Podría seguir pero lo que quiero decir es.. que estoy en la cima del mundo.

lunes, 3 de enero de 2011

Mister Magorium y su tienda mágica.

Cuando el rey Lear muere en el quinto acto ¿sabes cómo lo expresó Shakespeare? Escribió: muere. Eso es todo, nada más. Sin fanfarrias, sin metáforas, sin brillantes palabras finales. Así que la culminación de la obra de literatura dramática más influyente es “muere”. Tuvo que ser Shakespeare un genio para expresar “muere”. Sin embargo, cada vez que leo esa palabra, me invade un infinito sentimiento de tristeza. Ya sé que es natural sentirse triste, pero no por la palabra muere, sino por la vida que hemos visto antes de esa palabra.
He vivido mis cinco actos, no te pido que te alegres de que me tenga que ir, sólo te pido que pases página, que continúes leyendo. Y des paso a la siguiente historia.
Y si alguien pregunta alguna vez qué ha sido de mí, cuéntale mi vida en todo su esplendor, y acaba con un sencillo y modesto “murió”.